Diversidad sexual

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Descripción

Objetivo general:
Reconocer que la diversidad sexual es parte de las características de la cultura, que la población tiene derecho a visibilizar como parte de su identidad de género, sin que esto implique señalización, estigma o discriminación en cualquier ámbito y espacio social.

Modalidad
Virtual
Tipo de oferta
Educación continua
Categoria / Etiquetas
Género
Esfuerzo estimado (Horas de dedicación semanal)
20 horas
Monto
$0.00
¿Tiene costo?
No
Contenido / Programa detallado

Tema 1. Diversidad e Identidad LGBTTIQ+
Introducción
En México como para la mayoría de los países occidentales, nuestras sociedades han adquirido una perspectiva pluralista bajo la cual se respeta la identidad, cultura, ideología y modos de expresión. De ahí que la diversidad sexual ha representado un reto en términos de inclusión, igualdad y no discriminación a favor de la paz y cohesión social.
La diversidad debe entenderse como un rasgo que todas las culturas y sociedades poseen. A través de esta la cultura adquiere tesituras y posibilidades interpretativas que se consumen y se transmite por los individuos de distintas maneras. Así, las personas, de cualquier edad y género, somos originales en la manera de expresarnos, de sentir y vivir la vida.
A la pregunta ¿qué es la identidad?, hay que anteponer el cuestionamiento sobre ¿quién soy en relación de los otros? Esto nos permitirá entender que en esencia somos diversos, únicos, e iguales. Es a partir de esas diferencias y similitudes con los otros que la identidad se asume de manera individual y colectiva: mi identidad y nuestra identidad o identidad cultural.
Es decir, la identidad es un conjunto de elementos simbólicos provenientes de las culturas y los núcleos de socialización con los que un individuo interactúa cotidianamente. En esta interacción las personas tomamos conciencia de esos elementos culturales para aceptarlos o cuestionarlos como elementos con los cuales me identifico con los otros. A través de la identidad es que el sentimiento de pertenencia existe, pero también la exclusión se hace presente. Desde aquí, los individuos se orientan y determinan sus preferencias.
Objetivo específico
Identificar la diversidad como una característica de la cultura desde la cual se forjan las identidades individuales y colectivas, con ello, reconocer que las identidades de género son identidades legítimas.
Tema 2. Exclusión y lucha LGBT
Introducción
¡Hay que decirlo!... en México el homoerotismo (homosexualidad) se convirtió en un problema político tras el famoso “Baile y redada de los 41”, ocurrido el 17 de noviembre de 1901 en la Ciudad de México. Justo el número 41 en México tiene una connotación en la cultura machista de señalización y burla que pretende descubrir o advertir la presencia de un hombre afeminado, de un posible “maricón”, entre “nosotros los machos”.

Esto evidencia que el lenguaje es el principal instrumento para señalar, estigmatizar, discriminar y excluir. Desde palabras comunes, expresiones populares y conceptos científicos, son empleados despectivamente para estigmatizar a los individuos que no se ajustan los estereotipos sociales de género. “Maricón, joto, vestida, machorra”; “se le volteó la canoa, es tortillera, le dicen el alacrán porque pica con la cola, le rechina la reversa”; e incluido el término homosexual, se utilizan de manera peyorativa para referirse a la población de la diversidad sexual, para insultarlos, ridiculizarlos, para despojarlos de su dignidad, de sus capacidades, de sus derechos y responsabilidades sociales y civiles.

A través de la violencia verbal, física e institucional hacia la diversidad sexual, de género e identidad se visibiliza las fobias. Homofobia, lesbofobia, bifobia y trasfobia, son reacciones sustentadas en prejuicios morales-sexuales para justificar y legitimar la exclusión y discriminación social. En el peor de los escenarios, desde estos prejuicios se cometen crímenes por odio a la población LGBTTIQ+.

La invisibilización es otro mecanismo de exclusión; es el que históricamente ha perjudicado más a la población LGBTTIQ+. Desde este mecanismo el sistema hetero-patriarcal expropió a este grupo social no solo sus derechos humanos, sexuales y civiles, también les arrebatado el derecho a ser felices, a portar dignamente su identidad de género y expresar sin temor; a formar una familia, a predicar una religión y a acceder a sistemas de educación, salud y justicia. Es decir, a vivir dignamente.

La discriminación y exclusión social recluyó en la clandestinidad a la población LGBTTIQ+, la sometió a normalizar las distintas formas de violencia como parte de su vida cotidiana. Y esos mismos mecanismos, sus consecuencias, fueron los detonantes para la organización social y política de los Movimientos de Liberación Homosexual y Diversidad Sexual. Con lo cual, los grupos de la comunidad LGBTTIQ+ han diseñado y difundido estrategias sociopragmáticas para reconocerse, identificarse, visibilizar y reivindicar su identidad, su expresión de género, sus derechos humanos, sociales y civiles (Chávez Aceves, 2017).

La organización política fue la respuesta que propició el estallido de los Movimientos de Liberación Homosexual (MLH) -en todas las sociedades occidentales y recientemente en las orientales- para contener la represión de los cuerpos policiacos a las manifestaciones de la identidad y expresión de género en los espacios públicos y abolir las leyes que penalizan la homosexualidad.

Posteriormente a la conformación de estos movimientos -ocurrida después de los movimientos estudiantiles de 1968-, inician las marchas de protesta, las campañas al interior de la comunidad LGBTTIQ+ sobre información y educación sexual como respuesta a la epidemia del VIH-Sida -enfermedad que a nivel mundial los medios masivos de comunicación la difundirían como el cáncer de los homosexuales (Chávez Aceves, 2017). Para finales de la década de los 90`s, siglo XX, vendrían una nueva ola de los Movimientos de Liberación Homosexual y Diversidad Sexual que conjuntarían la marcha de protesta con las marchas de por los orgullos LGBT, a la cual le seguirían las marchas por la Diversidad Sexual, hasta el empuje del que recientemente somos testigos en la promoción de una agenda de la diversidad sexual en el ámbito político.

Brevemente esta es la trayectoria de resistencia y lucha que la comunidad LGBTTIQ+ ha trazado para llegar al reconocimiento de la identidad y expresión de género, su inclusión y no discriminación. Un movimiento que teóricamente y políticamente se ha nutrido de los feminismos, de los estudios de género y de la teoría queer. Esto ha implicado proceso decolonizadores al interior de los grupos para combatir, desde sus trincheras, los micromachismos, la homonormatividad y hegemonías identitarias del binarismo heteropatriarcal.
Objetivo específico
Identificar los mecanismos y las formas de violencia que operan para discriminar y excluir a la población LGBTTIQ+, para entender la conformación de colectivos que impulsaron las resistencias y luchas contra la exclusión social y la reivindicación de la población LGBTTIQ+.

 
Tema 3. Inclusión social para todas las identidades diversas
Introducción
Algunas realidades:
Más del 50% de alumnos con identidad LGBTTIQ+ sufre acoso escolar
Las mujeres y hombres trans tienen menor escolaridad
La homosexualidad puede suponer la pena de muerte en 12 países
En 70 países la homosexualidad es ilegal
Al 2019 en el mundo se han reportado 3,314 transfeminicidios
Más del 70% de agresiones y crímenes por odio ocurren en espacios públicos
Objetivo específico
Plantear una propuesta que contribuya a la inclusión social de la población LGBTQ+ en distintos ámbitos y sectores sociales, como personales.